Perfil personal y profesional

Leti es Psicóloga especialista en intervención social. Actualmente trabaja en la Asociación de Discapacitados Físicos de Abarán (ADFA) y en una escuela infantil de Cieza. En los últimos años se ha volcado en actividades de voluntariado social y pone de manifiesto que en este ámbito ha podido conocer a personas maravillosas que trabajan desinteresadamente por los demás.

Motivos que te han llevado a tomar la decisión de formar parte de ABARÁN SÍ

Hay muchas cosas por hacer y nadie las hace. Me siento en la necesidad de demostrar que Abarán es un pueblo en el que merece la pena vivir. Podríamos tener un municipio mucho mejor cuidado y con más recursos a todos los niveles. Siento que hay que devolverle a la gente la ilusión y las ganas de quedarse aquí.

«Quiero transmitir optimismo a los jóvenes con formación que nunca han tenido una oportunidad laboral en su pueblo».

¿Qué puedes aportar como parte del equipo?

Experiencia en el ámbito social. Desde 2013 trabajo con personas con discapacidad. Durante los últimos cuatro años he conocido de primera mano las carencias en la gestión de la política social en nuestro ayuntamiento. En la asociación en la que trabajo hemos tenido que gestionar y poner en marcha programas de ayuda a domicilio, atención temprana o asesoramiento sobre ayudas para personas sin recursos, entre otros. Los colectivos de especial atención necesitan unos servicios sociales públicos más cercanos y de calidad. También quiero transmitir optimismo a los jóvenes con formación que nunca han tenido una oportunidad laboral en su pueblo. Yo sí he tenido esta suerte. Creo que este proyecto y el equipo del que formo parte es la mejor opción para sacar Abarán adelante.

 ¿Qué destacas de Abarán?

El carácter altruista y generoso de los habitantes de nuestro municipio y, por supuesto, nuestro espectacular entorno rural.

Aspectos más relevantes del área que representas

En general, el programa con el que nos presentamos a las elecciones tiene un denominador común: vamos a contar con la gente y a optimizar recursos que ya existen, pero están mal gestionados (o, sencillamente, no están gestionados). Actualmente, existe descoordinación en la gestión de los servicios sociales. Contamos con unos grandes profesionales y, a nivel institucional, tenemos que poner a su disposición los recursos necesarios para que puedan desarrollar su trabajo en las mejores condiciones y estableciendo unas directrices definidas desde la concejalía. Mi principal propuesta es la creación del Centro Integrado de Infancia y Familia, donde centralizaremos todos los servicios que dependan de la Concejalía de Bienestar Social y Familia. Para ello, utilizaremos las instalaciones de El Camino, junto al edificio CIMA, que actualmente están en desuso. Paralelamente, formaremos la Red Municipal de Infancia y Familia en la que estaremos representados todos los agentes sociales del municipio. Conozco la experiencia en otros ayuntamientos y es un modelo de trabajo participativo que se retroalimenta y es positivo. Por otro lado, es adecuado valorar la necesidad de establecer convenios con asociaciones que puedan desarrollar programas puntuales o prestar servicios para los que el ayuntamiento no disponga de recursos suficientes dado el grado de especialización. Otros puntos a destacar son: fomentar el voluntariado, mejorar los servicios de ayuda a domicilio y atención temprana, impulsar planes de formación y ayuda a inmovilizados y cuidadores (ejemplo en el Proyecto Amanece de Calasparra), fomentar la integración y los encuentros intergeneracionales.

En nuestro programa hemos tenido que filtrar y priorizar las medidas que a lo largo de estos meses han surgido en las reuniones de la plataforma A2019, pero espero tener la oportunidad de llevarlas todas a cabo.

«Tenemos que dignificar la gestión municipal».

¿Cómo te planteas el Abarán del futuro?

Pienso, sobre todo, en un Abarán con más oportunidades de trabajo. El turismo puede ser una importante fuente de empleo y también en el ámbito social se pueden generar opciones laborales mediante cooperativas de trabajo y asociacionismo. Y, ahora que empiezo a verlo desde una perspectiva política, pienso que tenemos que dignificar la gestión municipal, que las personas que formemos parte de la nueva corporación traslademos una imagen de respeto y hagamos pedagogía desde nuestra posición.

 

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